Centro de Educación de Adultos en Toledo.

Planteamos el edificio como un volumen longitudinal colocado en el sentido de la pendiente del terreno buscando la zona que presenta menos dificultades para cimentar.

Las plantas sobre rasante están destinadas a aulas y forman un conjunto unitario como un enorme cajón de chapa que descansa sobre un zócalo de hormigón semienterrado, en el que se albergan las dependencias de administración, biblioteca,  aula taller e instalaciones, iluminados por patios practicados en dicho zócalo a modo de perforaciones en la masa del hormigón.

El cuerpo superior de chapa presenta los dos testeros ciegos y las caras longitudinales están abiertas mediante un sistema de partesoles, que protegen las aberturas de la radiación este y oeste. Estos partesoles dividen la altura de planta en tres, rellenándose la parte superior con cerramiento tradicional acabado al exterior con chapa azul, la parte intermedia con carpintería de aluminio y la parte inferior con perfiles u-glass colocados horizontalmente.

Este orden se altera mínimamente en el hueco de la escalera marcándolo como una excepción dentro de la composición general de la fachada.

En todo momento se ha buscado la claridad funcional, la economía de medios y la iluminación y ventilación óptima.

La configuración formal del proyecto ha surgido como repuesta a la falta de atributos del lugar, intentando crear un orden propio con el propósito de enriquecerlo dotándolo de un carácter propio.

Junto a José Ángel Hidalgo Arellano

2002